Por favor ceda su lugar.

Parece que la tónica se ha transformado en que escribo cuando tengo días especiales.
Hoy fue uno de esos.
Hoy día fui conmigo.
Yo y yo.
Como en una canción de Bebé... me puse mis tacones,
que fueron en realidad zapatillas
y me sentí linda.
Salí a conquistarme, a exigirme.
Es raro, cuando estoy más ocupada es cuando más atiendo a quién me habita.
Creo que la gente se da cuenta de eso.
Salí sola en un viaje fallido.
Q en realidad se tornó en satisfacción.
No encontré nada de lo que fui a buscar.
Muchas cosas me sorprendieron y me llenaron.
Me encantan las sorpresas.
Me di cuenta que cuando menos lo pretendemos es cuando más captamos la atención de quienes nos rodean.
Que cuando no pensamos, hasta el aire piensa en uno.
Mi día estuvo marcado por un libro.
Que me hizo despertar y descartarlo.
Salir en busca de uno que me enamorara.
Llegando a la Biblioteca Nacional, me acordé que estaba cerrada.
Sin quererlo llegó un relato a mis manos que me coqueteó.
Pero yo no con él, porque el tiempo nos separaba.
Está en mi bolsillo esperando el momento indicado.
Gasté lo que no tenía por las letras que devoré en la tarde.
Absorta en el metro leía, reía y me dejaba llevar por la lectura.
Olvidé donde estaba y que nada había resultado como esperaba.
Al bajarme, un extraño me entregó un papel.
No lo quise recibir. Ante su insistencia, lo hice algo asustada.
Mayor temor tuve al leerlo.
No lo voy a poner... porq no corresponde.
Pero luego del temor, me di cuenta que nadie me había escrito algo tan bonito.
Lo hizo alguien que no conozco, que no veré.
Que ni siquiera recuerdo por los nervios.
Su letra era muy parecida a la mía.
Que ganas de que quien me conoce me viera así.
Bueno, pero esas cosas no se piden.
Que raro... casi me siento mal por gustarme las letras de un extraño.
Me siento infiel... con quien? no sé si lo sé!... con los autores.
Que me conquiste una prosa sin dueño.
ME gustaría que tú me vieras asi. No que me escribieras.
ME gustaría yo verme así. Verte así
Encantarme, encantarte
descubrirme, descubirte
sorprendernos
navegar sin querer en la cabeza del otro. Imaginando imaginaciones.
Pponiendo rostros en las sonrisas.
Bueno, me subió el ego.
Me sentí linda.
Más que nunca.
Sensual.
Atemorizada.
DEcía... si me ves alguna vez, sólo sonríeme... al final.
PEro olvidé su cara.
Sólo me gustaron las letras.
De caras y personas creo que ya tengo copado el espacio.
Si no estás dispuesto a utilizarlo, por favor ceda su lugar
Ni una sonrisa de agradecimiento podré tener.
POr eso un espacio acá....
por recordarme la naturalidad, la espontániedad y el dejar de lado el miedo...
Así siguió mi día...
otro texto llegó a mis manos.
Cuando me prestaba a leerlo, me volví una niña.
Olvidé todo y me puse a malgastar mi tiempo.
Mejor dicho, a biengastarlo.
Hablé, reí, y conversé... no cosas interesantes, sino con personas interesantes.
Gente que quiero, de modos tan distintos como las narraciones que marcaron mi día.
Gente que me quiere... o eso les gusta hacerme creer.
Me puse bronceador y el sol hizo que pasara otro libro.
Nunca he sido buena para leer.
Pero hay relatos que son lecturas mías.
Es cierto, coqueteo con las letras.
jajaaj. Me doy cuenta, que he dicho muchas veces,
que coqueteo con cosas extrañas.
Bueno!... pero trambién he dicho muchas veces,
que el amor es tan relativo como el tiempo,
y si lo es ¿xq no lo van a ser las personas o cosas o situaciones de las q nos enamoramos?
Por q el coqueteo es la base del amor.
Uf!... debo dejar de hablar de amor.
No se teorizan esas cosas!
Ya... muchas letras por hoy.
Floripancias


2 Comments:
saludos, daniela, ánimo con el seminario
Gabriel
saliste?
y diste una vuelta por el parque forestal y te sentaste en la vitrina de uno de esos cafes snobs?
te encontraste?
te gustaste?
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